Las direcciones más codiciadas se concentran en el norte de la ciudad —Chicó, El Nogal, Rosales y La Cabrera— donde los apartamentos y penthouses bien construidos cerca de los parques, las embajadas y los mejores restaurantes son los activos más escasos del mercado. Por carácter y ambiente de pueblo, el histórico Usaquén atrae a quienes buscan encanto de baja altura a minutos del núcleo comercial, mientras que las familias y quienes desean espacio y naturaleza miran hacia las fincas verdes de La Calera, Sopó y la Sabana de Bogotá, justo a las afueras.
Desde 2007, nuestros equipos locales se ocupan de los detalles que importan al comprador internacional: canalizar las divisas por el mercado cambiario oficial, registrar su inversión ante el Banco de la República y dar un consejo honesto sobre qué direcciones conservan su valor.
Como capital y mayor economía de Colombia, Bogotá ancla la vida corporativa, diplomática y cultural del país. Para el propietario, eso se traduce en una demanda constante durante todo el año por parte de ejecutivos, diplomáticos y visitantes internacionales, y en valor a largo plazo en los barrios más consolidados del norte.